jueves, 15 de marzo de 2018

LA FORTUNA GOBIERNA AL MUNDO (proyecto de guión)


(Se escucha la obertura – La Fortuna Gobierna Al Mundo – de Carmina Burana)

Se ven unos ojos abiertos. - (la cámara se aleja).
Son los ojos de un hombre de mediana edad, acostado en la cama junto a una mujer.
Ésta es su esposa y duerme recostada sobre su lado derecho. - (la cámara se ha alejado de los ojos fijos del hombre y ahora los toma a los dos desde arriba, de pronto cambia el planto y el hombre es visto desde los pies de la cama).
Sus ojos se fijan ahora en sus propios pies. - (cambia el plano nuevamente. Ahora se filma desde atrás de la cabeza del hombre, mostrando lo que éste está mirando).
Sobre la pared frente a la cama, un sol gigantesco se oculta lentamente en el horizonte al son de los acordes finales de la obertura de Carmina Burana (La fortuna gobierna al mundo), rematados por timbales.
Cuando termina de ocultarse, el cuarto queda a oscuras. - (la cámara toma al reloj despertador que con su tic-tac es ahora el único ruido en la habitación).
De pronto, el reloj suena interrumpiendo las ensoñaciones del hombre; éste observa como su mujer se despereza y le dice:
- K., levantáte que se te hace tarde. - (se escucha la voz en off de K.: “como siempre, cuando no será tarde, cuando llegará el día en que no tenga que salir corriendo detrás de un ómnibus siempre lleno.”) - (la cámara toma ahora a la mujer que sin moverse de su posición – acostada – habla semidormida).
- Dale K., que después llegás tarde a la oficina.
“el día que ya no tenga que cagarme de frío en la parada porque el ómnibus ya pasó o está retrasado, el día que no tenga que bancarme más la cara de culo del jefe putéandome porque llegué dos minutos tarde”.

K. se sienta en el borde de la cama. - (la cámara se detiene en tomar cada uno de los objetos que están sobre la mesa de luz a medida que K. los va agarrando: el reloj, la billetera, las llaves, los cigarrillos. Muestra las espaldas de K. cuando éste abre las persianas y es bañado por la luz azul del nuevo día que penetra desbocado en la habitación).
Los ruidos de la calle se meten en el cuarto.
Plano americano de K. en la parada de ómnibus, recostado contra una columna del refugio mientras aguarda tiritando la llegada del ómnibus, éste no tarda pero llega lleno.
K. se sube a él con dificultad. - (la cámara filma al ómnibus mientras se aleja con K. en su interior, apretujado por los demás cuerpos contra una de las ventanas).
K. entra a su trabajo, un edificio de la década del ’50 jamás reciclado. Conserva el gris sucio típico.
K. es un oficinista común y corriente. Entra, marca su tarjeta y luego de intercalar unas pocas fórmulas de cortesía con los compañeros que se cruzan en su camino se saca el abrigo y se sienta en su escritorio. - (la cámara hace un paneo hasta enfocar un gran reloj en la pared de la oficina; sus agujas comienzan a girar rápidamente hasta que se quedan quietas en el exacto momento en que termina el horario de trabajo de K.).
K. se incorpora, se pone el abrigo, marca su tarjeta y sale a la calle donde luego de viajar en un atestado y maloliente ómnibus llega a su casa.
Su esposa le recibe con la cena preparada; K. responde mecánicamente a los comentarios y preguntas que ésta le hace. - (la cámara se sitúa por sobre la cabeza de K., mostrando a éste y al plato del cual a intervalos regulares recoge su comida con la ayuda de un tenedor. Está comiendo un churrasco. El churrasco tiene una forma muy parecida al mapa de Uruguay. K. devora parsimoniosamente esa forma)
(flashback)
(plano del espejo del baño donde está el reflejo de K. cepillándose los dientes mientras observa sus rasgos y duda si debe llorar ahora o aguantar un poco más)
(corte y nuevo plano en el dormitorio)
(la cámara enfoca desde arriba la cama matrimonial, la esposa de K. ya está dormida, la televisión colorea las sábanas e ilumina a K. cuando éste se acuesta trabajosamente).
(plano a los ojos de K.)
K. mira el techo. - (plano al techo)
Desde el techo, un gran ojo le observa sin que él se entere.
Antes que el sueño lo domine consigue apagar el aparato de televisión con la ayuda del control remoto y se duerme, pensando en que si se les quitara los disfraces a la gente quizás se viesen cosas asombrosas y que tal vez él tenga derecho a ser el Observador.
(fade out)
Se escucha la obertura de Carmina Burana.
(fade in)
Se ven unos ojos abiertos. - (la cámara se aleja)
Son los ojos de un hombre de mediana edad acostado en la cama junto a su esposa, que aún duerme.

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