Anfitriona
Conozco a una mujer que tiene la costumbre de
ofrecer servicios sexuales a las amistades de su esposo. Lo hace durante la
cena, disponiendo en poses dudosas la comida que sirve sobre los platos. Aunque
uno tampoco es de fierro. De buena gana me garcharía un par de ravioles.
Comienzo
Pocas cosas arruinan
más el despertar que recordar el éxito de un amigo.
Sencillo
Dentro del parque el mundo parece más
sencillo, menos confuso. Alcanza la mierda de perro incrustada dentro del
calado de una suela para resumirlo a la perfección.
Caballeresco
Pocas cosas deciden más el futuro de una
pareja que la actitud del hombre luego de hacer el amor. Limpiarse el glande
con las cortinas del dormitorio, por ejemplo, está desaconsejado.
Prudencia
Nunca digas nunca. Especialmente si estás
perdido en el desierto y un beduino te exige favores sexuales a cambio de un
sorbo de agua.
Evento
Ayer choqué el auto contra un grupo de
señoras. Tomaban el té en unas coquetas mesas dispuestas sobre la terraza de
una confitería que da a la rambla. Fue un suceso colorido y muy aromático.
Recuerdos
El traumatólogo
quería perforarme el codo para soldar la articulación fracturada. Le dije que
no se molestara y lo dejara así, colgando. Cuando tenga nietos voy a
conquistarlos lamiéndolo.
Coima
Demorar una decisión es injusto para quienes
dependen de ella y gozoso para quien los observa.
Final
Pocas cosas provocan más insomnio que
recordar las mentiras descubiertas.
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