domingo, 19 de agosto de 2018

La novela vacía 11

Domingo
19/8/18

Por otra parte, todo acto introspectivo conlleva riesgos y desata consecuencias.
"Cada vez que miras al abismo, el abismo te mira a tí", escribió Nietzche una vez. 
Por frágiles que parezcan ser nuestras invenciones ella no son nada menos que esencias que extraemos de nuestro espíritu destilado a fuerza de observancia.
Quien mantenga su mirada durante el tiempo suficiente, quien se ocupe por dejar abiertos los ojos de la mente y ocuparlos en sí tarde o temprano verá cosas asombrosas.
Se duerme el yo consciente, se aturulla con las voces que llegan. Si cesa el pensamiento en favor del amanuense éste será un médium.
Yo no sé de dónde salen estas criaturas. Muy pocas veces escribí historias con el comienzo, desarrollo y desenlace ya prefigurado. Son mayoría las historias en que se parte desde una idea, una situación o incluso desde el sonido de una frase dada sin brújula ni mapa hacia un destino desconocido.
Como en este momento, por ejemplo.
Desde hace unas líneas atrás deseo hablar de cómo le ha afectado el ejercicio de la literatura a gente que conozco y no logro llegar. Tomo desvíos que no puse yo sino que ya estaban "allí".
Voy a saltarmelos.
El caso es que si bien la depresión que me afecta obedece sin duda a lo que yo percibo como un fracaso personal en diversas áreas creo que escribir me ha vuelto especialmente sensible a la depresión.
Diablos, depresión dos veces en una misma frase sin colocar comas.
Quiero decir, este no es un fracaso nuevo, no señor, llevo años untado por él. Tratando de sacar un pie del agujero para luego impulsarme hacia afuera.
Y no lo he logrado.
Pero, lo que en todos estos años no me ha afectado grandemente, ahora me afecta a tal punto que me tirito, me duele la cabeza, me despierto sintiéndome como una milanesa debe sentirse al ser masticada. Es como si estuviera empapado, plastificado, alienado.
Y parte de esa depresión creo que se debe al hecho de haber vuelto a escribir en forma sistemática, como no lo hice nunca, empujado quizás por la noción del poco tiempo que me queda y la rapidez con que éste desaparece dentro del almanaque.
Mierda, no logro decirlo: escribir es andar con las putas antenitas abiertas y uno no agarra lo que quiere sino que también es agarrado por.
El silencio sin mapa que es publicar y no saber quién lee, qué le parece lo que lee. La soledad del amanuense del espíritu, etc.
Tenía una compañera de taller que por hurgarse el alma se llagó la vida. Se curó al final, creo, pero apuesto que vuelve a escribir y de nuevo le va a pasar o, si no lo hace, ello es síntoma del dolor que le causa hacerlo.
Conozco ese síntoma. Fue lo que me hizo dejar la escritura por décadas.
Ya no.
Acepto esta depresión. 
Está bien, de todas formas los últimos años no tienen por qué ser una película de Doris Day. 
----
Hola, me llamo Jorge Machado y hoy soñé que desnudaba a un guardia del palacio de Buckingham, de los de casaca roja y sombrero negro alto, para vestirlo con el pijama a rayas de las víctimas de los campos de concentración nazis.
El guardia parecía un muñeco entre mis dedos, no era más alto que mi dedo índice.
En el sueño cada tanto le quitaba la ropa para chequear su estado físico que cada vez era más raquítico al tiempo que lloraba por lo que estaba haciendo.
Cuando su cuerpo agostado anunciaba su inminente muerte lo desnudé una vez más y lo introduje en un modelo a escala de los hornos de Auschwitz.
Me desperté con ganas de llorar por el sueño y con la pija parada por la orina acumulada dentro de la vejiga.
Sería más ajustado a la realidad decir que "nos" despertamos. Un Jorge Machado lloraba por lo que le había hecho a un guardia inglés y el otro Jorge Machado se dirigió presuroso al baño para desagotar la vejiga que le dolía de tan hinchada que la tenía.

4 comentarios:

  1. sus cuentos suelen ser inquietantes, se vivencian.
    soñé con el esqueletito del soldado de su cuento, le salia espuma por la boca.
    mañana sera otro día, saludos

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    Respuestas
    1. 24, 2018
      No, mi respuesta anterior no fue digna del tamaño desplazamiento onírico que usted experimentó. "Soñé", escribió. Es mucho eso. Aunque no fue simultáneo y no nos conocemos, ambos estuvimos en el mismo lugar dentro de nuestros sueños.
      Muy fuerte.

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    2. si, fue tamaña pesadilla , que misterio, gracias a usted , y disculpe que no firme mis comentarios.saludos.

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  2. Muchas gracias por su comentario. El día siguiente efectivamente fue distinto... empeoró...
    Gracias por leerme.
    Saludos
    J.

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